Bad Bunny convierte el Super Bowl LX en fiesta boricua con Lady Gaga y Ricky Martin
El puertorriqueño encabezó el medio tiempo en Santa Clara con piraguas, el cuatro, una Casita llena de estrellas y un disparo en las reproducciones.
La semana de Bad Bunny en febrero fue de esas que no caben en un calendario. El domingo 8 de febrero de 2026 encabezó el show de medio tiempo del Super Bowl LX en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, durante el partido entre los Seattle Seahawks y los New England Patriots. Fueron unos 13 minutos de fiesta, y apenas siete días antes se había llevado el Grammy a Álbum del Año.
Un medio tiempo con acento boricua
El Conejo arrancó con Tití me preguntó y siguió con un medley de éxitos en el que no faltaron Yo perreo sola, El apagón y NUEVAYoL. Desde el principio quedó claro en qué idioma iba la cosa: en pantalla apareció un mensaje que rebautizaba el espectáculo como el medio tiempo del Super Tazón, así, sin traducción.
La escenografía fue un viaje directo a la isla. Hubo carritos de piragua, sonó el cuatro, el instrumento nacional de Puerto Rico, y apareció la casita rural que lo acompaña en su gira mundial. Otro segmento se inspiró en Debí tirar más fotos, con una figura de sombrero sentada en las sillas de la portada del disco, esas que cualquier fan reconoce a kilómetros.
La Casita más famosa del planeta
Quien pensaba que el show iba a ser solo de él, se equivocó. Lady Gaga se sumó para una versión salsa de Die With a Smile y volvió a aparecer durante Baile inolvidable. En el tramo final, Ricky Martin subió a cantar Lo que le pasó a Hawaii, un momento de dos generaciones boricuas compartiendo escenario.
Y mientras sonaba Yo perreo sola, la famosa Casita se llenó de invitados: Pedro Pascal, Karol G, Cardi B, Young Miko y Jessica Alba aparecieron dentro, como si fuera la fiesta de marquesina más exclusiva de la historia. Para entrar a esa, ni con invitación impresa.
De acuerdo con BBC Mundo, el artista no mencionó directamente a ICE ni a Donald Trump, pero dejó una frase corta que se quedó rebotando en redes: «Seguimos aquí». Al cierre lanzó la clásica bendición a América, aunque en su versión América no era un solo país: enumeró uno a uno los países del continente.
El efecto Bad Bunny en los números
El show no se quedó dentro del estadio. Según datos de Apple Music citados por AP, la lista del medio tiempo pasó a ser la más reproducida de la plataforma, DtMF llegó al número 1 del Top 100 Global diario y las búsquedas en Shazam de su catálogo subieron más de un 400 %.
Todo eso llegó justo una semana después de otro hito: el 1 de febrero, Debí tirar más fotos ganó el Grammy a Álbum del Año y se convirtió en el primer álbum en español en lograrlo. Con un gramófono histórico en la repisa y el Super Bowl conquistado en su propio idioma, a Bad Bunny le queda una pregunta difícil por resolver: qué hace uno para superar una semana así.
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